Pajapan, 26 de marzo de 2026.- Un grupo interdisciplinario integrado por las secretarías de Marina (Semar), Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Energía (Sener), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), ha recolectado 128 toneladas de residuos impregnados de crudo como parte de las acciones de respuesta al derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. Las labores de limpieza se concentran actualmente en más de 165 kilómetros de litoral, según informes gubernamentales.
El despliegue operativo cuenta con la participación de más de 2,450 elementos, de los cuales 1,700 pertenecen a la Semar y 700 a Pemex, distribuidos en 29 frentes de trabajo. Para estas acciones, el gobierno federal ha destinado una inversión de 217 millones de pesos para la limpieza de playas, 35 millones de pesos en apoyos directos a las comunidades impactadas y 8 millones de pesos para el uso de embarcaciones especializadas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció previamente la formación de un grupo específico para dilucidar la causa exacta del vertido.
Existen contradicciones respecto al origen del incidente. Mientras que versiones iniciales del gobierno mencionaron un vertido proveniente de un barco de una empresa externa a Pemex, análisis de organizaciones civiles y datos satelitales señalan que el fenómeno podría tener su origen cerca de la plataforma Abkatún de la petrolera estatal entre el 11 y el 17 de febrero. A la fecha, no se ha definido oficialmente la causa única del derrame.
La magnitud del área afectada también presenta cifras divergentes. Aunque el reporte oficial de labores de limpieza abarca 165 kilómetros de costa, otras fuentes periodísticas y reportes sobre la extensión del fenómeno indican que al menos 630 kilómetros del litoral de Veracruz podrían haber sido afectados por la mancha de hidrocarburo. Imágenes de detección satelital realizadas a mediados de febrero estimaron que el derrame cubría una superficie cercana a los 50 kilómetros cuadrados.
En el ámbito de la controversia pública, la presidenta Sheinbaum calificó como falsa una imagen difundida por Greenpeace México que ilustraba la magnitud del desastre. Posteriormente, la organización aclaró que se trataba de una infografía ilustrativa elaborada por un medio tercero y no de un mapa satelital propio, deslindándose de afirmaciones científicas sobre dicho gráfico. Paralelamente, aunque la Semar informó sobre la detección y retiro de hidrocarburos en playa Miramar, Tamaulipas, el alcalde de Ciudad Madero descartó que existan afectaciones o contaminación en dicha zona.
Organizaciones de la sociedad civil, incluyendo al Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño, han mantenido posturas críticas respecto a la opacidad en la información y la posible omisión en la respuesta temprana ante la contingencia. Las autoridades continúan con las operaciones de remediación ambiental mientras se resuelven las incógnitas técnicas sobre el inicio y la totalidad del impacto ecológico.