Teherán, 27 de marzo de 2026.- El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció que sus fuerzas militares eliminaron en un ataque aéreo a Alireza Tangsiri, un alto comandante naval de los Guardianes de la Revolución iraníes, en el contexto de la escalada bélica que atraviesa Medio Oriente desde hace cuatro semanas.
En un video difundido este jueves, Katz describió la operación como “precisa y letal” y señaló que Tangsiri fue eliminado junto con otros oficiales del mando naval. El funcionario israelí afirmó que el comandante era el responsable directo de la operación de minado y bloqueo del estrecho de Ormuz para la navegación, aunque esta atribución corresponde a la versión oficial israelí y no ha sido confirmada independientemente.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que Tangsiri “tiene las manos manchadas de mucha sangre” y agregó que fue quien lideró el cierre del estrecho de Ormuz. Netanyahu enfatizó que este episodio representa otro ejemplo de la cooperación entre Israel y Estados Unidos en el objetivo común de alcanzar las metas de la guerra, aunque existen versiones contradictorias sobre el nivel de colaboración estadounidense en esta operación específica.
Según reportes de Al Jazeera, el conflicto ha dejado más de 2,600 personas muertas en varios países de la región. Paralelamente, el Pentágono confirmó el despliegue de 2,000 paracaidistas estadounidenses, aunque no se ha especificado la ubicación exacta a la que serán movilizados estas tropas.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que las conversaciones con Irán “continúan” y son “productivas”, declaración que contrasta con otras fuentes que indican que Irán niega tener intención de negociar y ha rechazado las demandas estadounidenses. Esta contradicción refleja la complejidad diplomática en medio de la presión militar.
El cierre del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicas para el transporte de energía global, ha impactado los mercados energéticos mundiales. Al cierre del 26 de marzo se registró un leve retroceso en los precios del petróleo y un moderado optimismo bursátil, aunque la situación permanece volátil mientras continúa la escalada de ataques entre las partes involucradas.