Bushehr, 28 de marzo de 2026.- La central nuclear iraní de Bushehr fue blanco este viernes de un tercer ataque en diez días, según confirmó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tras ser informado por las autoridades de Irán. La agencia oficial iraní Fars reportó que los proyectiles no causaron víctimas ni daños materiales o técnicos en las distintas partes de la instalación, la cual se encuentra en condiciones normales de operación sin fugas de radiación.
Rafael Grossi, director general del OIEA, expresó su profunda preocupación por la actividad militar en las proximidades de la central y advirtió sobre el riesgo de un grave incidente radiológico si el reactor resultara dañado. Por su parte, las autoridades iraníes denunciaron que atacar instalaciones nucleares pacíficas constituye una clara violación de las normas internacionales y podría amenazar gravemente la seguridad de la región.
Mientras se desarrollan estos eventos militares, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró durante un evento de inversionistas en Miami que está negociando con Irán y que Teherán está deseando llegar a un acuerdo. En medio de sus declaraciones, el mandatario bromeó al referirse al paso marítimo bloqueado como el estrecho de Trump, corrigiéndose inmediatamente para llamarlo Ormuz, y exigió su apertura inmediata como condición principal para detener las hostilidades.
Existen contradicciones evidentes en el panorama diplomático: aunque el enviado especial Steve Witkoff afirmó que hay barcos pasando por el estrecho y que se esperan reuniones esta semana, altos cargos iraníes han negado previamente estar negociando en los términos de Washington. Además, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, confirmó que se han realizado gestiones para que representantes de ambos países se reúnan directamente, posiblemente en Pakistán, lo que ha generado primeros indicios de esperanza entre aliados europeos.
La incertidumbre sobre el cierre efectivo del estrecho de Ormuz y la prolongación del conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026, ha impactado los mercados energéticos globales. El petróleo Brent cerró en 112.57 dólares por barril, mientras que la mezcla mexicana de exportación superó la barrera de los 100.01 dólares por barril, avivando las alertas inflacionarias en economías dependientes de la importación de combustibles.
En otro frente del conflicto, el grupo hacker Handala Hack Team, vinculado a Irán, se atribuyó la filtración de correos electrónicos personales y fotografías del director del FBI, Kash Patel, como represalia por los bombardeos conjuntos. El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la autenticidad del material, el cual abarca correspondencia entre 2011 y 2022, aunque la intrusión ocurrió en el ámbito privado y no en los servidores oficiales de la agencia.