Ciudad de Mexico, 28 de marzo de 2026.- Instalaciones nucleares en Irán fueron atacadas este viernes, en medio de un conflicto que cumple un mes desde su inicio y donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha extendido el plazo de su ultimátum hasta el 6 de abril. La Organización de Energía Atómica de Irán confirmó los hechos, aclarando que no hubo bajas ni riesgo de contaminación, mientras en territorio estadounidense se prevén más de 3,000 manifestaciones contra la política exterior del mandatario.
De acuerdo con medios iraníes citados por la agencia AP y recogidos por El Siglo de Torreón, los objetivos del ataque fueron una planta de agua pesada y una instalación de producción de pastel amarillo, una forma concentrada de uranio que se obtiene tras retirar impurezas. El agua pesada es utilizada para moderar reactores nucleares. La organización estatal iraní indicó que sus complejos fueron golpeados, pero descartó daños humanos o ambientales graves.
Los bombardeos ocurren casi un día después de que Donald Trump declarara que habría un espacio de 10 días sin ataques a plantas energéticas de Irán, presuntamente para negociar con los líderes del país y permitir la reapertura del estrecho de Ormuz. A pesar de esto, Israel había amenazado horas antes con escalar y expandir su campaña contra la nación persa. En Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que el fin de la guerra sería cuestión de semanas, no meses.
Por su parte, EL PAÍS reporta que Trump ha insistido a sus colaboradores en la Casa Blanca que está listo para poner fin a la guerra lanzada hace un mes junto a Israel, aunque no parece tener claro cómo hacerlo. El mandatario extendió el plazo de su ultimátum al régimen de los ayatolás hasta el 6 de abril, supuestamente a petición del Gobierno iraní, en un contexto donde sus mensajes sobre la planificación del conflicto han mostrado variaciones constantes.
Paralelamente a los eventos militares, el movimiento ‘No Kings’ ha convocado masivas protestas en Estados Unidos para este sábado. Según Debate.com.mx, se espera la realización de más de 3,000 manifestaciones en ciudades, zonas suburbanas y regiones rurales. Las movilizaciones son impulsadas por el rechazo a la guerra en Irán, las políticas migratorias, el uso de decretos ejecutivos y lo que los organizadores describen como una deriva autoritaria del gobierno de Trump.