Hermosillo, 07 de abril de 2026.- Seis personas han muerto y otra se encuentra hospitalizada en estado grave tras recibir sueros vitaminados en una clínica privada de esta ciudad. Las autoridades sanitarias y la Fiscalía del Estado investigan los hechos, apuntando a la solución que fue prescrita, mezclada y administrada por un mismo médico, identificado como Jesús Maximiano N.
Hasta el momento, se han registrado nueve casos sospechosos relacionados con el mismo tratamiento en la última semana, mientras que otras dos personas han sido dadas de alta. La Fiscalía abrió seis carpetas de investigación correspondientes a las denuncias presentadas. Las víctimas identificadas incluyen a Jesús Almeida Flores, Sebastián Almeida, Catalina Figueroa, de 38 años, Zahid Alberto Castro Lagarda, de 22 años, y Dinora N.
El médico, de 65 años de edad y de profesión médico general, trabajaba en la clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular, ubicada en la colonia Jesús García. Según su perfil en el portal Multiestetica.mx, se describía como especialista en tratamientos contra la obesidad, enfermedades metabólicas, nutrición y procedimientos estéticos, habiendo estudiado la licenciatura de Médico Cirujano en la Universidad Autónoma de Guadalajara. El tratamiento ofrecido se conoce como ‘vitamin drip’, un cóctel de vitaminas y minerales administrado vía intravenosa.
La Secretaría de Salud indicó que “todos recibieron solución intravenosa suministrada por el médico que la prescribía, mezclaba y administraba”. Por su parte, las muestras de la solución han sido enviadas a la Ciudad de México para ser evaluadas por la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura y la COFEPRIS.
Familiares de las víctimas han relatado los síntomas previos al fallecimiento. Zulema Yazmín, madre de Zahid, declaró: “Se sentía muy mal, mareado. Se había desmayado en el baño, se abrió la cabeza. Vomitaba… Al momento que lo quiso levantar, mi hijo se desangró. Evacuó, pero no era popó lo que hizo, era sangre”. Diego Figueroa, hermano de Catalina, mencionó: “En la noche estaba pálida, se empezó a sentir mal y el doctor le inyectó otra cosa, otro suero”.
Sobre el impacto del tratamiento en su hermana, Diego Figueroa añadió: “A mi hermana se le quemó todo. Los riñones, el hígado… Era algo sumamente letal y en todos los casos pasó igual”.