Ciudad de Mexico, 14 de abril de 2026.- Ken Paxton, Fiscal General de Texas, inició una investigación formal contra la marca de ropa deportiva Lululemon por el presunto uso de sustancias químicas tóxicas conocidas como PFAS en sus productos. La autoridad emitió una Exigencia de Investigación Civil (CID) contra Lululemon USA Inc. con el objetivo de determinar si la empresa engañó a los consumidores sobre la seguridad y calidad de su mercancía, así como el impacto de estos en la salud.
La investigación examinará si la ropa deportiva de la marca contiene PFAS, también llamados ‘sustancias químicas permanentes’ o ‘forever chemicals’, que los clientes no esperarían encontrar basándose en el marketing de la compañía. La Oficina del fiscal general de Texas revisará la Lista de Sustancias Restringidas de la empresa, los protocolos de prueba y las prácticas de la cadena de suministro para verificar si los productos cumplen con sus estándares de seguridad declarados.
“Inicié una investigación sobre Lululemon por la posible presencia de químicos tóxicos ‘para siempre’ en ropa deportiva”, declaró Ken Paxton. El fiscal señaló que “investigaciones emergentes y preocupaciones de los consumidores han planteado dudas sobre la posible presencia de ciertos materiales sintéticos y compuestos químicos en su ropa que pueden estar asociados con la disrupción endocrina, infertilidad, cáncer y otros problemas de salud”.
Los compuestos PFAS han sido vinculados a cáncer, infertilidad y trastornos hormonales según investigaciones recientes. La autoridad cuestiona que los clientes adquieran los productos de Lululemon con “precios premium” sin ser conscientes del posible daño a su salud por materiales tóxicos y dañinos.
“Los estadounidenses no deberían tener que preocuparse por ser engañados cuando intentan tomar decisiones saludables para ellos y sus familias… No permitiré que ninguna corporación venda materiales tóxicos y dañinos a los consumidores a un precio premium bajo la apari”, afirmó Paxton. La indagatoria busca establecer si la presencia de estos químicos contradice las expectativas de los consumidores conscientes de la salud generadas por la marca.