Ciudad De México, 12 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que en México pudiera ocurrir un escalamiento de la ultraderecha similar al registrado en Brasil, tras sostener una conversación con el presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, en la que abordaron la coincidencia de protestas sociales en vísperas de los mundiales organizados por ambos países, incluido el de 2014 en la nación sudamericana.
En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum afirmó que “es muy difícil que la ultraderecha crezca en México. Tenemos una historia distinta”. Destacó que en el país existe una “memoria colectiva” que tiene claras las consecuencias de cuando el conservadurismo ha prevalecido, refiriéndose a momentos históricos como la Reforma, donde triunfaron los liberales, y la Revolución, que surgió “desde abajo”.
La mandataria subrayó que la visión de la ultraderecha es contraria a los derechos sociales consolidados en los últimos años y advirtió que este movimiento significa acabar con los derechos del pueblo mexicano. “Si fue derrotado el neoliberalismo es justamente porque el pueblo de México buscó mejorar sus condiciones de vida, la democracia y las libertades; nuestra historia es distinta”, aseveró.
Sheinbaum criticó la postura de que únicamente mediante el esfuerzo individual se sale adelante. “Y claro que el esfuerzo es importante, pero vivimos aquí 36 años de neoliberalismo, que por más que se trabajaba, los salarios eran de hambre”, dijo, agregando que dicho sistema evitó que la gente pudiera progresar. Aunque reconoció que hay dificultades y problemas, enfatizó que se vive mejor hoy que en el pasado.
Respecto al clima social, la presidenta advirtió sobre campañas en redes sociales que buscan consolidar una narrativa de mucha inconformidad contra su gobierno. Señaló que una investigación conjunta entre Comunicación Social y la Consejería Jurídica del Ejecutivo federal encontró cuentas pagadas ligadas con bots para generar tendencias, las cuales están vinculadas con la ultraderecha nacional e internacional.
Sheinbaum indicó que cuando se acude al territorio, la percepción es completamente distinta a la de las redes sociales, pues hay comunicación, apoyo y relación constante. Distinguió entre manifestaciones genuinas y otras que son digitales “que tienen otros objetivos que no tienen que ver con demandas legítimas, sino más bien con seguir dando esta impresión”.