Estado De Bolívar, 14 de junio de 2026.- Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, de 42 años y jefe del Tren de Aragua, fue abatido en una operación militar en el sureste de Venezuela. El líder de la banda criminal más poderosa del país murió cuando un misil impactó una construcción modesta de techo verde ubicada en un claro de la selva, dentro de las minas de oro del estado de Bolívar, territorio bajo control de la organización.
Las autoridades chavistas desplegaron un operativo sobre dicha zona el martes, tres días antes del anuncio oficial. Videos de la escena mostraban helicópteros aparentemente venezolanos sobrevolando el área, lanzando ráfagas o dejando en tierra a decenas de agentes. Aunque el Gobierno venezolano no dio explicaciones iniciales sobre la acción, fuentes oficiales en Caracas aseguraron que la operación tenía un único objetivo: neutralizar a Guerrero.
La persecución del criminal comenzó antes de que Washington bombardease Caracas el pasado 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Las autoridades venezolanas llevaban nueve meses buscando al ‘Niño Guerrero’, quien había estado refugiado en Colombia y posteriormente instalado en el sur del país, donde intentaba apoderarse del negocio minero en la zona fronteriza con Brasil y Guyana. Además, mantenía un escondite en Guyana, nación con la que Venezuela sostiene un conflicto territorial.
Pasaron varios días hasta que, el viernes por la mañana, las autoridades venezolanas pudieron comprobar que el cuerpo encontrado correspondía al líder criminal. “Lo encontraron cerca de la casa y lo identificaron por un tatuaje que tiene en la pierna”, indicó una fuente con detalles sobre el operativo.
El viernes por la noche, Donald Trump se atribuyó la muerte del capo en una operación conjunta con “nuestros amigos de Venezuela”. A través de Truth, el mandatario estadounidense escribió que el Comando Sur de Estados Unidos había matado al “infame líder” del Tren de Aragua en un “ataque militar rápido y letal”.