Ciudad De México, 19 de junio de 2026.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha recibido un cálculo inicial de 16 mil millones de pesos destinado a mejorar el trazo del Tren Interoceánico. Esta cifra se presenta como la de partida para un proyecto impulsado por Andrés Manuel López Obrador que busca rediseñar la vía, la cual fue diseñada desde el siglo pasado y no fue reformada durante el sexenio anterior.
El anuncio del proyecto ocurre en un contexto donde el tren no está en operación para pasajeros desde el accidente registrado el 28 de diciembre pasado, siniestro en el que murieron 14 personas y resultaron lesionadas un centenar más. Se ha señalado que el Tren Interoceánico presenta problemas de operación derivados de un mal diseño, peor construcción y pésima supervisión.
Durante el sexenio anterior, la supervisión del tren estuvo a cargo de Gonzalo López Beltrán, tercer hijo de López Obrador. En aquella etapa, gran parte de los rieles, durmientes y estaciones fueron simplemente adaptados para las fechas de inauguración y para la venta de boletos. El tren, que comunica los dos océanos desde Salina Cruz, Oaxaca, hasta Coatzacoalcos, Veracruz, es ofrecido como una alternativa al Canal de Panamá.
Aunque el costo total de la obra se estima superior a los 82 mil millones de pesos, la cifra de 16 mil millones de pesos representa apenas el cálculo inicial recibido en Hacienda para las mejoras del trazo. Sobre este tipo de obras, existe la costumbre de declarar los datos finales como “información de seguridad nacional”, y se ha observado que en los proyectos de la 4T las proyecciones son superadas en todos los casos.
Este requerimiento de recursos surge mientras el Gobierno federal enfrenta problemas de liquidez para aspectos fundamentales. Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que “no hay recursos” para atender el incremento salarial de ciento por ciento reclamado por el magisterio disidente. A pesar de la situación financiera, se ha establecido que los proyectos de Andrés Manuel López Obrador no pueden suspenderse, mientras continúan los grandes proyectos de inversión en el Istmo de Tehuantepec.