Ciudad De México, 19 de junio de 2026.- La Asamblea Nacional del Poder Popular, el Parlamento cubano, aprobó un plan de emergencia que contempla 176 propuestas de transformación económica y social. El paquete fue presentado por el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, y responde a una coyuntura marcada por apagones de hasta 20 horas, protestas barriales, presión de Estados Unidos y una crisis en el sector turístico.
Entre las medidas autorizadas se encuentra la creación de bancos privados, la instalación de cadenas internacionales de comida rápida y la ampliación de facultades para las empresas estatales. Asimismo, el plan establece nuevas opciones para importar y exportar sin intermediación estatal y define reglas para atraer inversión extranjera. Según la información disponible, estas reformas están inspiradas en modelos como los de China y Vietnam.
El paquete de reformas fue presentado por el Partido Comunista de Cuba. Al respecto del proceso de cambios, Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, declaró que se trata de “cambiar lo que haya que cambiar”.
La decisión legislativa ocurre mientras varias cadenas hoteleras internacionales han anunciado su salida o reducción de operaciones en la isla. Meliá Hotels International informó que dejará de operar y comercializar 15 hoteles en Cuba. También se reportaron movimientos similares por parte de Iberostar, Blue Diamond y Archipelago International.
Estas salidas del mercado cubano se dieron luego de sanciones estadounidenses contra el conglomerado militar cubano Gaesa y por la caída del turismo. Paralelamente, en Estados Unidos se presentó una imputación contra Raúl Castro, expresidente de Cuba, y otros exfuncionarios por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
El Departamento de Estado de EE. UU. presentó el caso como una acusación por presuntos actos de violencia contra ciudadanos estadounidenses. Frente a esto, el gobierno cubano rechazó la acusación.