Ciudad De México, 22 de junio de 2026.- Existe un expediente estadounidense contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve cómplices, por lo que Estados Unidos solicitó su detención y extradición, así como la de otros funcionarios sinaloenses, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Frente a esta solicitud, el gobierno mexicano ha pedido más pruebas a Estados Unidos sobre los señalamientos contra Rocha Moya. La Fiscalía General de la República (FGR) indicó que no ve elementos suficientes para una detención provisional urgente del funcionario.
En contraste, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, pidió que no se olvide el caso de Rubén Rocha Moya y exigió que sea entregado a la justicia. “Amar a México y defender nuestra verdadera soberanía es exigir que se cumpla la ley, que se entregue a Rocha Moya y a sus cómplices y que se investigue públicamente a los demás acusados”, afirmó Campos.
La mandataria estatal advirtió que México vive una crisis de confianza internacional que pone en riesgo el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). No obstante, Campos declaró: “Estoy total en contra de cualquier intervención militar unilateral en México. Mi compromiso con la soberanía de mi país es total y no admite matices”.
Esta postura ocurre mientras Maru Campos es investigada por la FGR debido a la presencia de agentes estadounidenses en un operativo de seguridad en Chihuahua. En dicho operativo antinarcóticos murieron cuatro personas, entre ellas dos agentes estadounidenses identificados como integrantes de la CIA, cuya participación operativa no había sido informada al gobierno mexicano.
El oficialismo ha acusado a la oposición de utilizar el caso de Rocha Moya con fines políticos y señala a Maru Campos por violar leyes mexicanas y la soberanía nacional al permitir injerencias desde el exterior. Cabe recordar que Campos fue vinculada a proceso en 2021 por el presunto delito de cohecho relacionado con la ‘nómina secreta’ del exgobernador César Duarte.