Deir Al Balah, 06 de julio de 2026.- El Gobierno de Hamás en la Franja de Gaza anunció este lunes su disolución y la del llamado Comité de Emergencia, creado tras los ataques del 7 de octubre de 2023, con el objetivo de entregar las riendas al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG). El anuncio fue realizado por Ismail al Thawabta, director de la oficina de medios del Gobierno de Hamás en Gaza, durante una rueda de prensa en Deir al Balah.
Muhammad Abdul Jaliq al Farra, quien se encontraba a cargo del Comité de Emergencia de forma interina, presentó su renuncia como parte del proceso. No obstante, el gobierno gazatí indicó que a partir de ahora permanecerá en sus puestos solo el “personal técnico y profesional”. En un comunicado, las autoridades señalaron que estos empleados “seguirán en sus cargos para garantizar la continuidad de los servicios a nuestro pueblo palestino y evitar un vacío administrativo y técnico que perjudicaría a nuestro honorable pueblo”.
Los funcionarios públicos declararon estar “plenamente dispuestos” a trabajar bajo las órdenes del NCAG y “acatar sus directivas y decisiones”. El NCAG es descrito como un grupo de tecnócratas palestinos creado como parte del acuerdo de tregua mediado por Estados Unidos. Sin embargo, el comité aún no se ha hecho cargo de la administración de la Franja, pues Israel aún no ha dejado entrar a sus miembros en el territorio palestino.
En su intervención, el portavoz del Gobierno de Hamás afirmó: “Hoy, no solo reafirmamos nuestra posición de principios inquebrantable, sino que la traducimos en acciones y procedimientos concretos sobre el terreno, adoptando nuevas y decisivas medidas estratégicas que allanan el camino para el cumplimiento de esta obligación nacional”. Asimismo, el gobierno emitió un llamado urgente: “Hacemos un llamado a todas las partes pertinentes e interesadas para que agilicen la entrada inmediata del Comité Nacional para la Administración de Gaza y le permitan asumir sus funciones y responsabilidades nacionales y administrativas, con el fin de fortalecer la resiliencia de nuestro pueblo y sanar sus heridas”.
Este paso se produce después de las conversaciones sostenidas en El Cairo entre las distintas facciones palestinas para la implementación del alto al fuego de octubre de 2025. A pesar de ello, la implementación del acuerdo se encuentra en un punto muerto debido a ataques casi diarios de Israel. Además, no han comenzado todavía los trabajos de reconstrucción del enclave, Hamás no se ha desarmado y cientos de miles de personas malviven aún en tiendas de campaña.