Por Redacción
La Paz, 26 de julio de 2026.- El nuevo Gobierno en Bolivia, instaurado hace ocho meses y liderado por el presidente centroderechista Rodrigo Paz, está ejecutando un cambio radical en la iconografía estatal que se desmarca del régimen de 20 años del Movimiento al Socialismo (MAS). Desde la investidura de Paz, la bandera andina wiphala ya no flota junto a la nacional tricolor en la fachada del Palacio de Gobierno.
El desplazamiento de los símbolos ha llegado también a los espacios culturales. Esta semana, en el museo Casa de la Libertad, donde se firmó el acta de la independencia en 1825, fueron retirados los retratos de los rebeldes indígenas Túpac Katari y Bartolina Sisa. Estas imágenes colgaban desde 2014 en el salón principal junto a las de Simón Bolívar y José Antonio de Sucre, pero han sido trasladadas a una nueva sala dedicada a las sublevaciones originarias.
Mario Linares, director del museo, defendió la medida como una ‘organización cronológica’. ‘La gente que veía a Bolívar y a Sucre junto a Katari y Sisa interpretaba que estuvieron juntos en la creación del país’, señaló Linares. ‘No dejan de ser importantes porque son precursores de la independencia en Bolivia. Pero, reitero, son precursores, no actores de la independencia’.
Además del cambio en la iconografía de las instituciones públicas, que pasó de inspiración precolombina a republicana, el gobierno omitió la habitual celebración presidencial del año nuevo aimara en el altiplano. Estas acciones contrastan con la política del Gobierno del MAS, que con la fundación del Estado Plurinacional de Bolivia en 2009 puso por primera vez a la identidad y la narrativa indígenas en el centro del poder.
La socióloga y científica política Luciana Jáuregui asevera que existe detrás de estas acciones una disputa por oficializar un tipo de historiografía, de simbología y de noción de nación que intenta instaurar cada nuevo régimen. ‘Todo proceso de construcción nacional es un proceso de construcción simbólica, de interpretación de la historia y de cómo esta se relaciona con el futuro’, afirmó Jáuregui.
Según la experta, la actual administración busca modificar la base identitaria del país. ‘Ahora [con Paz], se está restableciendo la hegemonía mestiza como materia prima de la bolivianidad. En el fondo es la pelea por cuál es la cultura legítima del Estado’, concluyó Jáuregui.