Por Redacción
Naco, 01 de agosto de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó a Grupo México Transportes (Ferromex) la presentación de un plan de caracterización ambiental y un programa de remediación tras el derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio y cobre en el municipio de Naco, Sonora.
El incidente ocurrió el pasado fin de semana cuando un tren de carga se descarriló. El percance involucró a tres góndolas que transportaban aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS). De este último, aproximadamente 70 mil 300 litros se derramaron sobre el cauce de un arroyo, afectando una zona de 1.7 kilómetros cuadrados. La Profepa delimitó una superficie impactada de 5 mil 207 metros cuadrados.
La autoridad ambiental le ordenó a la empresa “la presentación de un plan de caracterización ambiental” que debe abarcar “al menos, tres kilómetros del cauce afectado y, con base en sus resultados, un programa de remediación, sujeto a la evaluación y aprobación de la autoridad ambiental”.
Además, la Profepa impuso “medidas de urgente aplicación para el retiro de los vagones accidentados y de la infraestructura ferroviaria contaminada”. También se ordenó “la implementación de acciones adicionales de contención y limpieza y la presentación de evidencia documental y fotográfica que acredite el cumplimiento de las acciones”.
Inspectores de la dependencia comprobaron que la empresa recogiera el cobre derramado, retirara el suelo natural mezclado con el compuesto vertido y llevara a cabo el trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio que quedaron dentro del tanque accidentado. Se confirmó que el concentrado de cobre ya fue retirado en su totalidad, mientras continúa el proceso de descontaminación del carro tanque para su posterior retiro del sitio.
Como parte de las verificaciones, la Profepa llevó a cabo monitoreos aéreos con drones sobre 10 kilómetros del cauce del arroyo. Respecto a estos vuelos, la autoridad indicó que “no se obtuvo evidencia superficial del derrame, pero no se descarta la presencia de contaminantes”. Asimismo, se realizó una inspección complementaria para verificar el correcto almacenamiento del concentrado de cobre y del suelo contaminado.
El jueves, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, informó en la conferencia presidencial que el sitio donde ocurrió el descarrilamiento permanecía clausurado de manera temporal. Este evento ocurre en el mismo estado donde, en agosto de 2014, se derramaron 40 mil metros cúbicos de una solución acidulada de sulfato de cobre provenientes de la empresa Buenavista del Cobre, subsidiaria de Grupo México, afectando el Arroyo Tinajas, el río Bacanuchi y el Río Sonora.