marzo 18, 2026

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- El ejército israelí anunció el inicio de operaciones terrestres en el sur de Líbano contra la milicia chií Hezbolá, en lo que definió como acciones “limitadas y selectivas” para mejorar su zona de defensa. En paralelo, el ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que impedirá el regreso de cientos de miles de civiles libaneses desplazados hasta que considere garantizada la seguridad de Israel y Hezbolá esté “anulado”, fijando como meta un vacío poblacional en el territorio al sur del río Litani.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que las operaciones están dirigidas contra “bastiones clave” de Hezbolá, con el objetivo de “crear una capa adicional de seguridad” para el norte de Israel. Previamente, se realizaron ataques con artillería y bombardeos contra lo que describieron como “numerosos objetivos terroristas”.

La declaración del ministro Katz somete a un desplazamiento forzoso a aproximadamente 250.000 habitantes de la zona, que representa cerca del 10% del territorio nacional libanés. Analistas y medios internacionales han calificado estas órdenes como ilegales a ojos del derecho internacional y trazan paralelismos con la estrategia israelí aplicada en la Franja de Gaza para crear zonas de amortiguación.

Este nuevo episodio de escalada se enmarca en un conflicto regional más amplio, vinculado a la ofensiva lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, principal aliado y patrocinador de Hezbolá. La milicia libanesa ha mantenido un intercambio constante de fuego con Israel desde el inicio de la guerra en Gaza, pero una incursión terrestre sostenida marca una peligrosa intensificación.

Hasta el momento, no se ha informado sobre el número exacto de tropas israelíes desplegadas, ubicaciones geográficas precisas de los ataques, ni bajas o daños materiales reportados por ninguna de las partes. Tampoco se ha conocido una reacción oficial inmediata del gobierno libanés o de la propia Hezbolá ante las declaraciones y las operaciones anunciadas.

La situación deja al sur de Líbano al borde de una nueva crisis humanitaria, con una población civil atrapada entre las exigencias de seguridad israelíes y la presencia de grupos armados. La estrategia declarada por Tel Aviv apunta a replicar un modelo de control territorial que, según observadores, busca alterar de forma permanente la demografía y la seguridad en la frontera norte.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *