Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó formalmente al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos que proponga expertos internacionales para colaborar en las investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. El anuncio se realizó en el contexto de los festejos por el centenario de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, institución fundada en 1926 que ha sido símbolo de la formación docente en zonas rurales del país.
Como parte de este nuevo esquema de indagatorias, se informó que Mauricio Pazaran asumió la titularidad de la fiscalía especializada encargada del caso. Bajo su dirección, se ha iniciado un reanálisis intensivo de registros telefónicos y la reapertura de líneas de investigación que habían sido descartadas previamente, incluyendo aquellas relacionadas con la operación de una funeraria irregular.
En paralelo a los avances en la búsqueda de justicia, la comunidad educativa conmemora el primer siglo de vida de la normal rural. Tomás Vargas Colchero, director de la institución, detalló que los festejos dieron inicio durante la primera semana de marzo con una caminata que congregó a más de dos mil docentes egresados, quienes recorrieron las instalaciones para recordar la trayectoria del plantel.
Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública, destacó el papel histórico de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos como un emblema de resistencia, justicia social y acceso a la educación pública en México. Sus declaraciones subrayaron la importancia de la institución no solo como centro académico, sino como un referente en la lucha por los derechos sociales.
Para fortalecer la oferta educativa en este año conmemorativo, la institución dispuso de 120 espacios para la licenciatura en Educación Primaria y 45 lugares adicionales para la carrera de Educación Plurilingüe Comunitaria. Estas medidas buscan consolidar el acceso a la formación superior para jóvenes de comunidades rurales e indígenas.
La solicitud de apoyo internacional a la ONU marca un hito en el proceso judicial que busca esclarecer los hechos ocurridos hace más de una década, integrando la perspectiva de organismos globales de derechos humanos mientras la sociedad mexicana recuerda a los estudiantes desaparecidos en el marco de una celebración centenaria por la educación rural.