Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó este miércoles la reforma conocida como ‘Plan B’ electoral, una iniciativa que modifica 103 artículos de la Constitución distribuidos en 46 decretos. La votación final registró 87 sufragios a favor y 41 en contra, consolidando cambios estructurales como la limitación de regidurías a un máximo de 15 y la reducción de bonos y prestaciones para funcionarios de los organismos electorales.
El desenlace legislativo estuvo marcado por la exclusión de la reforma al artículo 35 constitucional, punto que buscaba adelantar la consulta de revocación de mandato al año 2027. Aunque inicialmente formaba parte de la agenda del oficialismo, el tema fue retirado para evitar la ruptura de la coalición gobernante integrada por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cuyas posturas divergían sobre la viabilidad política de la medida.
Durante el proceso, se evidenciaron tensiones internas dentro del bloque mayoritario. Mientras Waldo Fernández, senador del PVEM, se declaró a favor de la iniciativa general, existieron discrepancias puntuales; fuentes legislativas señalaron que el senador Luis Melgar, también del PVEM, emitió un voto en contra, lo que contrasta con la línea de apoyo manifestada por otros integrantes de su bancada. Por su parte, Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena, junto con Alberto Anaya, líder del PT, impulsaron la aprobación del dictamen una vez depurado el punto conflictivo de la revocación.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo vinculó el rechazo a la modificación sobre la revocación de mandato con el temor de los partidos aliados a que su figura apareciera en la boleta electoral de 2027. Esta interpretación contextualiza la decisión estratégica de separar ambos temas para garantizar la aprobación del resto del paquete electoral, enfocado en el ahorro de recursos públicos y la reestructuración de cargos de elección popular.
Con esta aprobación, la reforma avanza en su trámite legislativo estableciendo nuevos topes para las planillas municipales y ajustando las condiciones laborales y económicas de los institutos electorales federales y locales. Los partidos de oposición, incluyendo al PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, conformaron el bloque de los 41 votos en contra, manteniendo su postura crítica hacia los cambios propuestos por la mayoría parlamentaria.