Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- El gobierno federal informó que más de 740 toneladas de hidrocarburo han sido retiradas tras el derrame de crudo en el Golfo de México, mientras mantiene que se mantiene el control de la contaminación y reporta “playas limpias” como resultado de las acciones coordinadas de atención, contención y saneamiento.
El Grupo Interinstitucional (GI) conformado por la Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Secretaría de Energía (Sener), Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), así como autoridades estatales y municipales, detallaron que se han recolectado más de 700 toneladas en zonas costeras y otras 40 toneladas en altamar.
A través del Plan Nacional de Contingencias, se desplegó una fuerza de más de tres mil elementos apoyados por 46 buques, 45 vehículos, siete aeronaves y tecnología de punta, incluyendo drones aéreos y submarinos, así como un kilómetro de barreras de contención.
Las operaciones han permitido atender 39 playas y más de 480 kilómetros de costa, incluyendo ecosistemas sensibles como manglares y esteros en la zona de la Sonda de Campeche.
Sin embargo, ambientalistas citados por medios locales calificaron el evento como “desastre ecológico” y criticaron que el gobierno federal no describe la magnitud de la afectación, pese a que las autoridades aseguran que las playas están limpias.
Las operaciones de mitigación continúan en el complejo Cantarell, utilizando equipo especializado de inspección submarina para contener la expansión del contaminante.