Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- La Secretaría de Cultura de México exigió la suspensión de la venta de cuatro piezas de origen mesoamericano en una subasta organizada por la casa Accademia Fine Art en Monte-Carlo, Mónaco, programada para el 16 de abril. La titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, indicó que ya se han iniciado los procedimientos correspondientes tras la identificación de los objetos.
El dictamen del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) establece que las piezas son bienes que forman parte del patrimonio cultural de la Nación. Al respecto, Curiel de Icaza señaló: “El dictamen del (@INAHmx) establece que se trata de bienes que forman parte del patrimonio cultural de la Nación; es decir, son propiedad de México, inalienables e imprescriptibles”.
La dependencia federal determinó que los cuatro objetos son bienes arqueológicos e históricos conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Un comunicado de la Secretaría de Cultura precisó que “su exportación está prohibida desde 1827, por lo que su presencia fuera del territorio nacional deriva en una extracción ilícita”.
Entre las piezas en la subasta de Mónaco, denominada ‘Jour 2: Art ancien et moderne’, se encuentran una pieza pequeña de terracota de un hombre sentado de Jalisco, una estatuilla de terracota de un guerrero de Nayarit y otra estatuilla de terracota de una figura femenina de Jalisco. Estos artículos se ofrecen por entre 300 y 1,000 euros.
Ante la situación, la Secretaría de Cultura apeló a la ética y al respeto por el patrimonio cultural. En un llamado dirigido a los organizadores, la dependencia stated: “le hace un llamado a detener el ofrecimiento y venta de dichas piezas, tomando en consideración que representan un legado invaluable de las culturas ancestrales y de la historia nacional”.
El gobierno mexicano ha reforzado sus acciones contra este tipo de eventos comerciales. Desde 2018, se han recuperado unas 16,500 piezas culturales al combatir subastas en ciudades como Nueva York, París y Roma. Previamente, el 23 de marzo, Curiel de Icaza ya había exigido la baja de una máscara maya en un catálogo en Barcelona.