Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) emitieron un comunicado para aclarar el estatus jurídico de la Colección Gelman, tras surgirse cuestionamientos sobre su posible traslado definitivo al extranjero. Las autoridades federales confirmaron que el acervo es de carácter privado y pertenece a coleccionistas mexicanos, específicamente a la familia Zambrano, y no a la Fundación Banco Santander, entidad con la que se firmó un acuerdo únicamente de gestión cultural.
De acuerdo con el informe oficial, la autorización concedida para el movimiento de las piezas corresponde exclusivamente a una salida temporal con fines de exhibición, programada tentativamente para junio próximo. El instituto precisó que la participación del banco español se limita a funciones de coordinación y difusión, garantizando que las obras retornarán a territorio nacional una vez concluidos los ciclos expositivos en el extranjero.
Sobre el particular, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró públicamente que su deseo es que la colección permanezca en México, aunque reconoció la necesidad de entablar diálogo con los propietarios actuales del acervo. “Nuestro deseo es que se quede en México. Hay que hablar con quien tiene esta colección”, señaló la mandataria respecto al futuro de estas piezas artísticas.
Por su parte, la Fundación Banco Santander reiteró en un comunicado que no adquirió la propiedad de la colección y subrayó su compromiso de asegurar el regreso de las obras. La institución enfatizó que su rol es facilitar la movilidad cultural bajo esquemas de préstamo y gestión, sin que esto implique una transferencia de dominio sobre los bienes artísticos.
La Colección Gelman, reunida originalmente por Jacques y Natasha Gelman desde la década de 1940, constituye uno de los conjuntos privados más relevantes del arte moderno en el país. Tras casi dos décadas sin exhibición local, las piezas fueron presentadas recientemente en el Museo de Arte Moderno entre febrero y mayo de 2026.
Es importante destacar que dentro del acervo de alrededor de 160 obras, existen 30 piezas que cuentan con la declaratoria de Monumento Artístico. Esta clasificación legal, que incluye trabajos de Frida Kahlo y Diego Rivera, prohíbe taxativamente su salida definitiva de México, blindando jurídicamente el patrimonio independientemente de los acuerdos de gestión temporal vigentes.