marzo 27, 2026
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Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El Ministerio de Comercio de China presentó este miércoles las conclusiones de su investigación sobre los incrementos arancelarios implementados por México, determinando que estas medidas constituyen “barreras al comercio y la inversión” bajo su normativa. Ante este dictamen, el gobierno asiático ha puesto sobre la mesa la posibilidad de ejecutar contramedidas comerciales e internacionales en favor de sus industrias, mientras que autoridades mexicanas mantienen que la política busca corregir condiciones de competencia desigual.

La disputa se originó tras el anuncio de gravámenes mexicanos que afectan a productos de países con los que no existe un tratado de libre comercio. Según los resultados de la pesquisa china, iniciada en septiembre de 2025, las medidas impactan más de 30 mil millones de dólares en exportaciones chinas hacia territorio nacional. El análisis detalla que las pérdidas se concentran principalmente en los sectores mecánico y eléctrico, con un estimado de 9 mil 400 millones de dólares, así como en la industria automotriz y de piezas, con alrededor de 9 mil millones de dólares afectados.

Respecto a la cronología y alcance de los gravámenes, existen discrepancias en la información disponible. Mientras algunas fuentes periodísticas señalan que el Senado mexicano aprobó la legislación en diciembre de 2025 con entrada en vigor prevista para enero de este año, aplicando tasas de entre 5% y 50% a más de mil 400 artículos, otras versiones mencionan porcentajes de hasta 35% en la mayoría de los productos sin precisar la fecha exacta de implementación. La investigación china se amparó en su Ley de Comercio Exterior para evaluar el daño económico.

En respuesta a las acusaciones de proteccionismo, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, defendió la postura del gobierno federal durante la 82 Asamblea Anual de Caintra. El funcionario argumentó que los aranceles obedecen a que “no hay piso parejo” en la competencia, citando ejemplos como el acero chino que llega a precios subsidiados que distorsionan el mercado local. Ebrard insistió en que se trata de un derecho de México avalado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) para proteger sectores como el textil, calzado y siderúrgico.

“Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo a favor de estas empresas, empiece a emparejarse. Ese es un derecho que México tiene. Nosotros no tenemos nada contra China ni contra ningún otro país”, aseguró el titular de la Secretaría de Economía. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que las medidas no están dirigidas específicamente contra la nación asiática, sino que aplican a todas las naciones sin acuerdos comerciales vigentes con México.

El conflicto comercial ocurre en un contexto de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y de mayor escrutinio por parte de Washington sobre las rutas comerciales de Pekín en América del Norte. Cabe señalar que, previo a estas tensiones, México se había posicionado como un destino relevante para la exportación de vehículos chinos. Hasta el momento, aunque China ha advertido sobre acciones futuras, no ha detallado oficialmente cuáles serán los pasos específicos a seguir tras este dictamen.

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