Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- Un derrame de petróleo ha afectado más de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México, según confirman diversas fuentes periodísticas. El incidente ha sido visible en playas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, afectando a más de 20 mil familias, 100 comunidades y 60 municipios.
El buque Árbbol Grande, dedicado al mantenimiento de infraestructura petrolera, permaneció anclado del 9 al 16 de febrero en un oleoducto activo que transporta crudo Maya, permaneciendo estacionario en el lugar del derrame durante casi 200 horas (más de ocho días). Una mancha de sospechoso crudo cubría más de 19 millas cuadradas (50 km2) alrededor de un oleoducto reparado por Pemex en la primera mitad de febrero.
Diputados del Partido Acción Nacional (PAN) presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República por el derrame, mientras que legisladores del PRI del sureste condenaron el ecocidio en la zona.
Las autoridades negaron que hubiera habido alguna fuga o ruptura en instalaciones de Pemex, pero información pública revela que el buque estuvo anclado reparando un oleoducto en la zona durante el periodo en que ocurrió el derrame, que ha durado al menos cuatro semanas.
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales aseguró que no se había detectado un daño severo, pero especialistas ambientales consideran que la duración y expansión del derrame evidencian afectaciones significativas.
El experto Gustavo Alanís cuestionó dónde quedó el Plan Nacional de Contingencias y señaló que ‘la mayoría de las playas no han sido limpiadas y que el chapopote ha seguido llegar’. Además, indicó que esto ‘contradice lo que originalmente había dicho el gobierno mexicano’ y preguntó ‘qué pasó, quién causó, quiénes son los responsables y actuar en consecuencia’.
La empresa Diavaz, para la que trabaja el buque Árbol Grande, ganó en mayo de 2025 una licitación pública de Pemex por casi 11 mil millones de pesos.