marzo 20, 2026
d1d175065f26436488469e88a1b2cd16

Por Redacción

Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Mientras surgieron declaraciones contradictorias desde altos niveles del gobierno de Estados Unidos respecto al futuro político de Cuba, senadores de Morena en México acordaron donar parte de su dieta mensual para enviar ayuda humanitaria a la isla, en un contexto marcado por un bloqueo energético que ha agravado la crisis económica cubana.

Scott Bessent vaticinó un proceso de cambio de régimen “a cámara lenta” en Cuba, vinculando esta posibilidad con la salida de Nicolás Maduro en Venezuela. En una entrevista transmitida el 19 de marzo, el funcionario afirmó que “con Maduro fuera de Venezuela parece que puede haber cambio de régimen a cámara lenta en Cuba”, sugiriendo que allí también podría producirse una transformación similar.

Esta visión contrasta con la postura expresada por Marco Rubio, quien negó categóricamente un reportaje publicado por The New York Times. El medio estadounidense había informado que la administración de Donald Trump buscaba la renuncia del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, sin exigir necesariamente un cambio de régimen total como parte de negociaciones discretas. Rubio calificó la información como “noticias falsas” basadas en “charlatanes y mentirosos”, rechazando la idea de que se conforme con solo la salida del mandatario sin una reestructuración del sistema político.

Ante la tensión diplomática y la crisis humanitaria, legisladores mexicanos de la fracción de Morena anunciaron que destinarán una porción de sus ingresos para apoyar a la población cubana. La dieta senatorial asciende a 130 mil pesos mensuales, cifra que servirá de referencia para las contribuciones individuales, aunque no se ha especificado el monto total que se logrará recaudar con esta iniciativa solidaria.

La situación se complica con la presencia de actores internacionales que han tomado partido. Nikolay Sofinskiy expresó la “profunda preocupación” de Rusia y reiteró su “inquebrantable solidaridad” con Cuba, mientras que Francis Donovan negó que el Ejército de Estados Unidos esté realizando preparativos para una toma de la isla o que existan planes para apoyar militarmente a la oposición cubana en el exilio.

En medio de este escenario, la flotilla “Nuestra América”, cargada con víveres y paneles solares, zarpó desde Progreso, Yucatán, con destino a La Habana, buscando aliviar las carencias provocadas por las restricciones energéticas impuestas por Washington. Las declaraciones divergentes de Bessent y Rubio reflejan la complejidad de la estrategia estadounidense hacia el Caribe, donde coexisten visiones de presión máxima y posibles acercamientos tácticos.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *