Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, informó que el dictamen del Plan B de la reforma electoral podría discutirse en el pleno legislativo el próximo 8 de abril, una vez concluida su revisión en las comisiones correspondientes. La funcionaria precisó que los legisladores tendrán del 3 al 7 de abril para analizar la iniciativa enviada por el Ejecutivo, aunque advirtió que de no resolverse el dictamen el día 7, la discusión podría extenderse hasta el jueves siguiente.
Durante su intervención, la diputada del PAN aclaró un error material en el título del dictamen proveniente del Senado, el cual menciona la revocación de mandato; señaló que este apartado fue desechado desde la cámara de origen al no obtener la mayoría de votos requerida, por lo que el artículo 35 constitucional no forma parte de la reforma que regresará a San Lázaro. El periodo ordinario del Congreso está programado para concluir el 30 de abril de 2026, mientras que el plazo límite para armonizar las leyes secundarias, como la Legipe, vence el 30 de mayo.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refirió a las declaraciones de Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, quien sugirió realizar una operación cicatriz con el Partido del Trabajo (PT) tras la oposición de este instituto político a adelantar la revocación de mandato. La mandataria federal descartó dicha necesidad y afirmó desconocer a qué se refería Monreal con tal acción, subrayando que la parte central de su iniciativa, enfocada en reducir privilegios, ya fue aprobada.
En cuanto a las posturas de la oposición, el senador del PRI Miguel Ángel Riquelme criticó duramente la propuesta, calificándola como una reforma fallida desde su origen y una aberración en técnica legislativa. Riquelme argumentó que la iniciativa invade la autonomía de los municipios y las entidades federativas, además de intentar controlar al Instituto Nacional Electoral y a los órganos locales, describiéndola como un proyecto centralista con simulación democrática que nadie solicitó.
Desde el órgano electoral, los consejeros Jaime Rivera y Martín Faz se deslindaron de un documento con observaciones técnicas que circuló respecto al Plan B, aclarando que no fue producto de una deliberación formal del Consejo General del INE. Rivera explicó que ignoran el contenido de dichas propuestas porque no fueron tratadas institucionalmente, mientras que Faz detalló que una posible reunión con comisiones senatoriales se convocó de manera imprevista, por lo que el Instituto no ha emitido una postura colegiada sobre la nueva reforma.
La discusión del Plan B avanza en un contexto donde el Ejecutivo busca aterrizar los nuevos ordenamientos constitucionales antes del cierre del periodo legislativo. Mientras las comisiones de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral inician sus trabajos esta semana, la incertidumbre sobre la alineación de las fuerzas políticas para las elecciones de 2027 persiste, aunque la presidenta Sheinbaum indicó que corresponderá a la dirigencia de Morena establecer las alianzas posteriores con los partidos que la apoyaron en su llegada a la Presidencia.