Ciudad De México, 08 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas, una decisión condicionada a que la República Islámica acepte la “apertura completa, inmediata y segura” del Estrecho de Ormuz. La medida fue confirmada tras conversaciones sostenidas con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército de ese país, Asim Munir.
“Siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral!”, declaró Trump. Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó el acuerdo de alto al fuego con Estados Unidos e Israel, aunque matizó que el diálogo “no implica el fin de la guerra” hasta que se finalicen los detalles sobre su plan de 10 puntos.
El primer ministro Sharif anunció que el alto el fuego tiene “efecto inmediato” y aplica “en todas partes, incluido Líbano”, invitando a las delegaciones de Washington y Teherán a reunirse el próximo viernes en Islamabad para negociar un acuerdo permanente. Se prevé la participación del vicepresidente de EE.UU., JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, señaló que “si cesan los ataques contra Irán, nuestras poderosas Fuerzas Armadas suspenderán sus operaciones defensivas” y garantizó que “durante un período de dos semanas, será posible un paso seguro por el estrecho de Ormuz en coordinación con las fuerzas armadas iraníes”.
No obstante, la entrada en vigor de la tregua presenta contradicciones sobre el terreno. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron de al menos tres ataques con misiles lanzados desde Irán coincidiendo con el anuncio. Asimismo, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos reportaron ataques con drones y misiles por parte de Irán durante la mañana de este miércoles, los cuales provocaron daños en infraestructura vital como instalaciones de extracción de crudo y centrales eléctricas. Irán justificó estos movimientos como una respuesta necesaria ante una incursión externa en una refinería de la isla de Lavan y advirtió que mantiene “el dedo en el gatillo” ante cualquier amenaza.
En el ámbito económico, el petróleo intermedio de Texas (WTI) cayó un 9.27%, hasta 102.48 dólares el barril, tras el anuncio de Trump, mientras que las bolsas asiáticas registraron fuertes avances. En un movimiento paralelo, el mandatario estadounidense amenazó con imponer aranceles del 50% “inmediatamente” a cualquier país que venda armas a Irán, asegurando que “no habrá exclusiones ni exenciones”. Trump afirmó además que su gobierno ayudará a “descongestionar” el tráfico en el estrecho y que ya se han acordado “muchos de los quince puntos” de su propuesta, aunque otras fuentes indican que la base de negociación es el plan de 10 puntos presentado por Teherán.
Ante la volatilidad, la Embajada de México en Irán pidió a los connacionales “máxima prudencia”, evitar grabar actividad militar y preparar equipos de emergencia. Mientras tanto, el exdirector del Centro Nacional de Antiterrorismo de EE.UU., Joe Kent, afirmó que es “absolutamente esencial” que Washington se asegure de que Israel no sabotee el cese al fuego, sugiriendo contener a los israelíes retirando elementos del apoyo militar. Una fuente israelí citada por el diario Haaretz dijo que su país “respetará el alto fuego con Irán”, aunque expresó que les hubiera gustado “haber logrado más objetivos en la guerra” antes de la pausa.