Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- La escalada del conflicto en Medio Oriente alcanzó este domingo nuevos niveles de tensión tras las amenazas del presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien advirtió que “prenderá fuego” a las tropas de Estados Unidos si Washington lanza un ataque terrestre contra territorio iraní. El funcionario aseguró que el ejército iraní está preparado y que sus misiles ya se encuentran desplegados para enfrentar a soldados estadounidenses y castigar a sus socios regionales.
En medio de estas declaraciones, el Pentágono se prepara para una incursión terrestre de tropas estadounidenses en Irán que duraría semanas, aunque el presidente Donald Trump aún analiza las opciones, según reportó el diario The Washington Post. La posible operación no sería una “invasión a gran escala”, sino múltiples operativos con una mezcla de fuerzas de la división de Operaciones Especiales y tropas convencionales. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró que estos preparativos no significan que el presidente haya tomado una decisión final.
La confrontación militar ha dejado un saldo humano devastador. En Irán, un total de 2,076 personas murieron y 26,500 resultaron heridas como consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos e Israel, según el último balance oficial de las autoridades iraníes recogido por Al Yazira. El Ministerio de Sanidad iraní indicó que entre los fallecidos había 216 menores de edad. Por su parte, la ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) informó de 701 ataques en las últimas 24 horas, que se tradujeron en 173 muertes. Desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, HRANA contabilizó 1,551 muertes de civiles y 1,208 de militares.
Simultáneamente, Israel profundiza su ofensiva en el frente libanés. El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha llevado a cabo la quinta invasión que sucesivos Ejecutivos israelíes lanzan sobre el país vecino, extendiendo su ocupación del sur desde primeros de mes. El ejército israelí, que ya mantenía cinco posiciones en territorio libanés en vulneración del alto el fuego de 2024, amplió esta semana el alcance de los bombardeos. La ofensiva ha causado ya 1,189 víctimas mortales, incluyendo 51 paramédicos y 124 niños, según el Ministerio de Sanidad libanés.
Las tensiones se agudizaron también en el ámbito aéreo. Irán anunció este domingo que destruyó un avión centinela E-3 de Estados Unidos, conocido como AWACS y valorado en unos 295 millones de dólares, en la base militar saudí Príncipe Salmán. Sin embargo, existe una contradicción directa sobre este hecho: mientras fuentes de medios occidentales próximas al ataque dan como confirmado el incidente, el Mando Central de Estados Unidos todavía no ha comentado la información y el Ejército de Estados Unidos ha asegurado que no ha perdido ningún avión tripulado por fuego enemigo en el aire durante la campaña.
Frente a la violencia, el Papa León XIV lanzó este Domingo de Ramos una advertencia a “quienes hacen la guerra”, calificando el conflicto de “atroz” y rechazando que se utilice a Dios para justificar el enfrentamiento. En paralelo a los combates, continúan los esfuerzos diplomáticos; representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reúnen en Islamabad para conversar sobre la crisis, mientras 27 países se sumaron a una declaración para garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, condenando los recientes ataques contra buques comerciales.