Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- La crisis hídrica en México dejó de ser un escenario futuro para convertirse en un factor de presión económica, social y ambiental, según se destacó durante la primera edición del México Water Forum 2026. El evento reunió en la capital a más de 300 asistentes, entre especialistas, empresas y representantes del sector, donde hubo consenso en que “el país necesita acelerar proyectos hídricos antes de que la presión alcance niveles todavía más complejos”.
Juan Pablo Rodríguez, director de Rotoplas Servicios de Agua, señaló que México cuenta con tecnología, inversión y conocimiento técnico suficiente para desarrollar proyectos de tratamiento y reúso de agua. En este contexto, se han impulsado esquemas DBOT con industrias de sectores como el petroquímico, papelero y retail. Como ejemplo de estos avances, la planta Acuapue en Puebla, desarrollada bajo un modelo de asociación público-privada, se convirtió en la primera del estado en cumplir completamente con la regulación ambiental NOM-001-SEMARNAT-2021.
En acciones de campo, más de 200 voluntarios participaron en una jornada de limpieza encabezada por Grupo RICA Coca-Cola en un tramo del Río Cuautla, en la Zona Norte del sendero, específicamente entre las calles Asturias, Lobera y Jacarandas. La actividad logró retirar más de 660 kilos de residuos, beneficiando directamente a habitantes de la colonia Centro de Cuautla, una zona con más de 500 residentes. Miguel Guizado, director general de Grupo RICA, afirmó que “la protección de cuerpos de agua como el Río Cuautla representa una acción fundamental para fortalecer la sostenibilidad ambiental y mejorar las condiciones de vida de las futuras generaciones”.
Por otro lado, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, solicitó a las autoridades federales emitir una Declaratoria de Emergencia y la implementación del Plan DN-III-E en la comunidad de Magdalena Chichicaspa, en Huixquilucan. La petición responde a la contaminación de fuentes hídricas tras un derrame de combustible ocurrido el jueves pasado en el kilómetro 24 de la autopista Toluca-Naucalpan, a la altura de Lerma, donde el choque de dos unidades de carga provocó la fuga del hidrocarburo.
El combustible alcanzó los escurrimientos naturales que alimentan el manantial Agua Bendita y, según advirtieron comités de agua locales, llegó hasta los cárcamos. Actualmente se llevan a cabo estudios técnicos para determinar el alcance de la afectación en los ecosistemas y en la infraestructura de suministro de agua potable. Delfina Gómez indicó que “la situación de Magdalena Chichicaspa es parte de la Mesa de Paz y que es un tema que están trabajando con la Secretaría de la Defensa Nacional”.
Ante lo sucedido, los representantes de la comunidad indígena de Magdalena Chichicaspa han adelantado que iniciarán procesos legales contra las empresas transportistas y la concesionaria de la autopista.