Ciudad De México, 15 de julio de 2026.- El Gobierno de México rechazó las declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, quien afirmó que existe una “conexión mortal” entre los cárteles de la droga y el gobierno mexicano, sosteniendo que ambos “son lo mismo”. Las declaraciones del funcionario estadounidense fueron realizadas durante la conferencia ‘Fentanyl Free America’, en Orlando, Florida.
El Gabinete de Seguridad de México sostuvo que las afirmaciones del funcionario son infundadas. En un comunicado, la dependencia señaló: “Las afirmaciones realizadas carecen de sustento y no corresponden a los resultados que, de manera pública y verificable, ha presentado el Gobierno de México en el combate a las organizaciones criminales”.
Como parte de su defensa, el gobierno presentó cifras correspondientes al periodo del 1 de octubre de 2024, inicio de la Administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, al 30 de junio de 2026. Durante este lapso, reportó la detención de 59 mil 582 personas, entre las que se incluyen integrantes de todas las organizaciones criminales, más de 80 servidores y exservidores públicos vinculados con actividades ilícitas, así como siete presidentes municipales en funciones.
Además, las autoridades informaron que en el mismo periodo se han decomisado 31 mil 366 armas de fuego y 498 toneladas de droga. Entre los decomisos destacan más de 2.3 toneladas y 5.5 millones de pastillas de fentanilo. También se reportó la inhabilitación de 2 mil 627 laboratorios clandestinos para la elaboración de metanfetaminas.
En materia de violencia, el gobierno indicó que entre septiembre de 2024 y junio de 2026, el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó un 48%. Frente a las acusaciones de colusión, el Gobierno de México reiteró que “no existe protección para ninguna persona que incurra en conductas ilícitas”.
Terry Cole había señalado que esa presunta conexión entre los cárteles y el Gobierno de México dificulta los esfuerzos para frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos, afirmando que el combate a quienes facilitan estas operaciones es la principal prioridad de la DEA. La polémica ocurre en un momento de creciente tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.