Tultitlán, 30 de marzo de 2026.- El cuerpo sin vida de Diana Belén García Alfaro, conocida como Anaid Belén, fue localizado el 25 de marzo de 2026 en el municipio de Tultitlán, Estado de México. La mujer, de 37 años de edad, se desempeñaba como rescatista de perros y activista.
García Alfaro estaba reportada como desaparecida desde el 18 de marzo de 2026. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) fue notificada de su desaparición al día siguiente, el 19 de marzo. Según la ficha de búsqueda, fue vista por última vez en la colonia Sierra de Guadalupe, dentro del mismo municipio.
Antes de su hallazgo, la activista había denunciado públicamente amenazas y agresiones en su contra y contra los animales que rescataba. En febrero, notificó a través de redes sociales que fue golpeada por sus agresores y mostró en un video presuntas laceraciones en su rostro. Asimismo, denunció la muerte de uno de sus perros el 9 de marzo de 2026, hecho que ocurrió dentro de su propio domicilio, por lo cual acudió al Ministerio Público.
De acuerdo con información previa, los agresores se habrían enterado de dicha denuncia y acudieron a su casa para asesinar a otro de los animales. Diana Belén García apuntó en publicaciones que sus asesinos tenían familiares en el Ministerio Público y en la policía municipal de Tultitlán. También señaló que estaba siendo hostigada por un grupo de personas que buscaba que se saliera de un terreno en el que vivía; tras su negativa, comenzaron a seguirla, amedrentarla y romper la chapa de su domicilio.
Las amenazas contra ella habrían comenzado desde noviembre de 2025. Desde el 14 de noviembre de 2024, había iniciado un proceso legal ante la FGJEM, el cual contaba con la predenuncia número de control interno CAJ/CAT/00/CAT/184/119207/24/11, a la que se le daba seguimiento. En ese contexto, denunció la muerte de algunos de sus animales por presunto envenenamiento.
En declaraciones previas, Diana Belén García Alfaro expresó: “Yo solo espero que de verdad me puedan ayudar para no terminar siendo un número más y mis perritos no terminen siendo víctimas de estos delincuentes asesinos”. Tras la muerte de uno de sus perros, comentó: “Me la mataron y nadie nos ayudó, porque pensaron que yo mentía, que yo solo quería lucrar y miren, yo decía la verdad y uno más; ya van tres”.
Colectivos contra el maltrato animal han exigido que se investigue su caso.