agosto 21, 2026
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Por Redacción

Masatepe, 21 de agosto de 2026.- Preston Harp era un hombre fuera de los focos mediáticos hasta que su hermana menor, Natalie Harp, colmó titulares en Estados Unidos como la asistente más ‘devota’ del presidente Donald Trump. Mientras ella opera en los pasillos de la Casa Blanca, él vive del otro lado del espectro político, en Nicaragua —un país que Washington sanciona de manera constante— y defendiendo a capa y espada al régimen autoritario de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

A Natalie Harp, de 35 años, la llaman ‘la impresora humana’ en los pasillos de la Casa Blanca. Entró en la órbita del republicano en 2019, cuando contó que había superado un cáncer de huesos gracias a la política Right to Try, que amplió su acceso a tratamientos experimentales. Los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, autores de un libro sobre el segundo mandato del republicano, la describen como ‘la más devota’ de su equipo de asistentes; el propio Trump ha dicho que ella lo quiere tanto como su esposa y sus hijos.

Su relevancia quedó evidenciada el pasado 8 de julio, cuando Natalie integró el reducido círculo íntimo que acompañó al mandatario estadounidense en un sigiloso cambio de avión al término de la cumbre de la OTAN en Ankara, luego de que el Servicio Secreto detectara una posible amenaza iraní. Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, permanecían en el Air Force One utilizado como señuelo, Natalie fue de los pocos funcionarios que acompañaron a Trump en el aparato al que se trasladó en secreto. Previamente, el senador demócrata Jon Ossoff la había usado para cuestionar las prioridades del presidente, lo que desató una airada reacción de la Casa Blanca.

En Masatepe, un municipio a orillas de las costas del Pacífico nicaragüense, Preston Harp, de 38 años, lleva una vida distinta: se divierte en bares, se declara sandinista, se fotografía en actos del régimen copresidencial y usa inteligencia artificial para posar con uniforme de la Policía Nacional. Harp exhibe su vida ‘revolucionaria’ sin resquemores en las redes sociales.

La Policía Nacional es el principal brazo represivo de los Ortega-Murillo, una institución acusada por Estados Unidos de estar detrás de la brutal represión contra las manifestaciones que en 2018 exigían el fin del régimen. La matanza dejó más de 360 víctimas mortales, según organizaciones de derechos humanos.

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