Ciudad De México, 17 de junio de 2026.- Una organización sin ánimo de lucro registrada en Estados Unidos y una empresa de expediciones nepalí solicitaron permiso para desplegar un robot humanoide en el Monte Everest. El dispositivo, de fabricación china y llamado Pemba, es el eje central de una misión de investigación destinada a comprobar cómo se comportan las máquinas avanzadas en uno de los entornos más hostiles de la Tierra.
El robot Pemba mide aproximadamente 1.3 metros y cuenta con docenas de articulaciones que le permiten realizar movimientos como caminar, mantener el equilibrio, escalar y manipular objetos. El equipo tiene un valor estimado de unos 80 mil dólares. Su desarrollo surge en medio de los rápidos avances en robótica expuestos durante una media maratón en Beijing, donde participaron más de 100 equipos; entre los que más destacaron se encontraba el Unitree G1, cuya versión modificada constituye la base de esta propuesta.
Antes de la solicitud para el Everest, Pemba hizo historia a principios de junio al coronar el volcán nevado Chimborazo, en Ecuador, convirtiéndose en el primer robot humanoide en hacer cumbre en una montaña de más de 6 mil metros. Para la expedición en el Himalaya, se prevé que los miembros transporten por partes al robot y lo vuelvan a montar en distintos puntos entre el campamento base, ubicado a 5,364 metros, y el campamento IV, a 7,920 metros.
Uno de los objetivos específicos de la misión es que Pemba utilice sus manos mecánicas para recoger pequeños restos de basura en la montaña. Pablo Berlanga destacó la importancia del proyecto: “Las montañas más altas del planeta son el banco de pruebas más exigente que existe: terreno inestable, frío extremo, comunicaciones limitadas, energía escasa. Si un humanoide funciona allí, funciona casi en cualquier sitio”.
Sobre la utilidad de estos dispositivos, Berlanga añadió: “Los lugares que más necesitamos monitorear -selvas, desiertos, alta montaña- son justo donde no hay conectividad, ni energía, ni presencia humana sostenible. Construir robots capaces de operar de forma autónoma en esos entornos es la única forma de cubrirlos a escala”.