Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) lanzó el 22 de mayo un memorando que obliga a los solicitantes de la residencia permanente (green card) a realizar el trámite desde fuera de Estados Unidos. Zach Kahler, portavoz de la agencia, anunció que un extranjero que esté temporalmente en el país y desee obtener la tarjeta debe regresar a su nación de origen para solicitarla, salvo en circunstancias extraordinarias.
“Volvemos a la intención original de la ley de asegurar que los extranjeros naveguen correctamente por el sistema de inmigración de nuestra nación. A partir de ahora, un extranjero que esté temporalmente en Estados Unidos y desee obtener la tarjeta de residente permanente (green card), debe regresar a su país de origen para solicitarla, salvo en circunstancias extraordinarias”, declaró Kahler.
Jeff Joseph, presidente de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración, describió el impacto de la medida como “titánico” y sin precedentes en sus 30 años de experiencia. “Fue una sorpresa para todos nosotros. El impacto que ha tenido ha sido titánico en comparación con cualquier otra cosa que hayamos visto por parte de esta Administración. Sin duda, la respuesta que he presenciado —tanto por parte de los clientes como de nuestros propios miembros— es algo sin precedentes en mis 30 años de experiencia”, afirmó Joseph.
Ante la incertidumbre, la asociación improvisó un encuentro virtual el jueves pasado para atender las numerosas peticiones de medios, abogados y afectados. Los profesionales admitieron durante el evento que no hay claridad sobre quién estará obligado específicamente a salir del país para solicitar la green card.
La mayoría de los expertos coincide en que los más afectados serán las personas que obtienen la residencia por medio de un familiar, como cónyuges, padres o hijos adultos ciudadanos. También se cuenta entre los impactados a beneficiarios de programas humanitarios, como el Estatus de Protección Temporal o DACA.
En el año fiscal 2024 se concedieron más de 1,3 millones de green cards, de las cuales unas 780,000 fueron otorgadas a través del ajuste de estatus desde dentro de EE UU, procedimiento que ahora se ve restringido por la nueva directriz.