Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- El precio del petroleo mexicano supero los 100.01 dolares por barril, alcanzando su nivel mas alto desde 2022, en un contexto marcado por la volatilidad en los mercados globales derivada de la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Pese a este escenario de presiones al alza en los hidrocarburos y un repunte inflacionario, el Banco de Mexico (Banxico) decidio recortar su tasa de interes de referencia en 25 puntos base, una medida aprobada con una votacion dividida de tres a favor y dos en contra de mantenerla en 7 por ciento.
La cotizacion del crudo se vio impulsada por la tension geopolitica que afecta a la region, donde transita el 20 por ciento de la produccion mundial de petroleo y gas. En los mercados internacionales, el petroleo Brent llego a 112.57 dolares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situo en 99.64 dolares. Este incremento representa un desafio dual para la economia mexicana: si bien el pais es productor de crudo, depende en un rango de 70 a 80 por ciento de las importaciones de gasolina, lo que genera riesgos de un efecto negativo neto en los costos internos.
La decision de la junta de gobierno del banco central contrasta con los datos de inflacion reportados para la primera quincena de marzo, los cuales registraron un aumento anual de 4.63 por ciento, cifra que se mantiene por encima del objetivo del instituto emisor, establecido en 3 por ciento. La Organizacion para la Cooperacion y el Desarrollo Economicos (OCDE) ha advertido sobre estas presiones inflacionarias y proyecta que la inflacion en Mexico para 2026 se situe en 3.8 por ciento, al tiempo que estima un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de apenas 1.3 por ciento para el mismo periodo.
Analistas financieros como Kathleen Brooks, de XTB, Carlos Lopez Jones y Gabriela Siller, directora de analisis de Grupo Financiero Base, han señalado los riesgos asociados a esta volatilidad financiera global y la posible depreciacion del peso. A las preocupaciones economicas se suman advertencias del sector privado internacional; Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, ha alertado sobre la posibilidad de una recesion mundial como consecuencia directa del conflicto armado.
El panorama economico se complica por la interaccion entre los altos precios de la energia y la politica monetaria expansiva adoptada en un momento de rebote inflacionario. Mientras el gobierno federal y actores como la presidenta Claudia Sheinbaum enfrentan el escenario, la incertidumbre prevalece respecto al impacto concreto en los precios de fertilizantes y fletes, asi como en la estabilidad cambiaria frente a un entorno internacional turbulento.