Paris, 10 de abril de 2026.- El Senado francés votó a favor de desterrar del Código Civil la concepción de ‘deber conyugal’, entendida como la obligación de mantener relaciones sexuales en el matrimonio. La votación en el Senado fue de 202 votos a favor y solo dos en contra.
La proposición de ley es transpartidista y fue adoptada previamente por la Asamblea Nacional. Según la Cámara Alta, “Con el fin de tomar acta de la jurisprudencia reciente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), la proposición de ley transpartidista adoptada por la Asamblea Nacional y remitida al Senado tiene como objetivo reafirmar que no existe ningún deber conyugal entre los esposos”.
El texto seguirá su trámite legislativo y será examinado por una comisión mixta paritaria, formada por miembros de la Asamblea Nacional y del Senado, debido a discrepancias en su redacción.
En sentido literal, la ley francesa no impone ‘el deber conyugal’ dentro del matrimonio desde los años 90, pero la inercia mantenía su aplicación en algunas sentencias. El Código Civil en su redacción original de 1804 imponía un ‘derecho de cohabitación’, que en sucesivas reformas fue transformado en una ‘comunidad de vida’, interpretada como un ‘deber conyugal’.
En los años 90, la jurisprudencia francesa dejaba claro que toda relación no consentida, incluso dentro del matrimonio, era una violación. En 2010 se eliminó del Código Civil una mención que establecía ‘la presunción de consentimiento entre esposos’. En la actualidad, algunos jueces consideraban todavía que la ausencia de relaciones matrimoniales podía ser un motivo de divorcio.
Un caso llevó a Francia a ser condenada en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo tras una sentencia de 2020. En la sentencia de 2020, se reconocía la responsabilidad de la esposa en un divorcio por su rechazo a mantener relaciones sexuales durante diez años. La mujer en ese caso había pedido el divorcio por la violencia doméstica a la que estaba siendo sometida, pero el marido lo negó y adujo la falta de relaciones para obtener todas las ventajas en el divorcio.
Hace un año, Estrasburgo condenó a Francia por ese caso al considerar que “el matrimonio no puede asimilarse con el consentimiento de las relaciones sexuales”.