Carballo, 09 de junio de 2026.- Tamara Fernández Varela recibió una carta del juzgado de Carballo notificándole que su exmarido, Alessandro Pompeo, la había drogado, violado y fotografiado. La misiva incluía seis imágenes, en algunas de las cuales la mujer aparecía completamente desnuda.
Los hechos ocurrieron en 2022. Pompeo había sido pareja de Fernández Varela durante ocho años; se separaron en 2018. Dos años después de los sucesos, en 2024, el hombre huyó y desde entonces está desaparecido, lo que provocó la suspensión del juicio.
En el juzgado, Tamara se enteró de que existían más fotos y ocho videos. La Policía Nacional encontró este material al registrar la casa de Pompeo en Carballo en 2020, cuando descubrieron que había descargado 70 archivos de pornografía infantil. Algunas grabaciones datan de cuando vivían en Suiza, donde se conocieron en 2009, mientras que otras son posteriores a su mudanza a Carballo.
El acusado admitió los hechos, pero alegó que ella había consentido todo. Al respecto, Fernández Varela declaró: “He said I had consented to everything. Not even the judge believed him”. La Audiencia Provincial de A Coruña ha rechazado repetidamente las solicitudes de la fiscalía para activar una orden internacional de búsqueda, siendo la más reciente en febrero.
Sobre el impacto de ver las pruebas, la mujer, de 43 años, expresó: “I kept looking at them and saying: it can’t be me. Such brutality doesn’t fit inside your head. A woman looking dead in a bed. And it’s me”. Asimismo, cuestionó: “Do you know how disappointed I was the day before the trial?” y añadió: “I wish I could be as strong as I used to be. To still have the vitality to say, ‘Mom, today we’ll go wherever the car takes us'”.