Por Redacción
Washington D.C., 28 de julio de 2026.- El presidente Donald Trump recibió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca para una reunión que ocurrió entre desacuerdos públicos sobre la continuidad de los ataques y los intentos de Washington por negociar con Teherán.
La conversación se desarrolló a puerta cerrada durante casi una hora y media. Al terminar el encuentro, la Casa Blanca y la oficina de Netanyahu no difundieron acuerdos, compromisos ni decisiones concretas. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, calificó la reunión como “positiva y productiva”.
Horas antes del encuentro, Trump mostró molestia porque Netanyahu planeaba presentar información sobre posibles actividades nucleares iraníes en ‘Pickaxe Mountain’. El mandatario afirmó que conocía lo ocurrido en ese sitio y cuestionó que el premier israelí ventilara públicamente el tema. Un día antes, Trump reconoció: “Tenemos una pequeña diferencia”.
Las diferencias crecieron después de que Trump frenó parte de la ofensiva estadounidense y buscó reabrir negociaciones con Irán. Por su parte, Netanyahu presiona para mantener la acción militar contra Teherán y contra Hezbollah en Líbano, e insiste en que el programa nuclear iraní debe ser detenido. Según fuentes citadas por Associated Press, la visita buscó conocer qué medidas pretende tomar Trump durante las siguientes semanas y presentar información de inteligencia.
La agenda incluyó también la situación en Gaza y Líbano. Estados Unidos presiona para ampliar el despliegue del ejército libanés en zonas antes controladas por Hezbollah y para permitir el ingreso limitado de una fuerza internacional a Gaza. Mientras tanto, Israel mantiene operaciones militares que también causaron muertes de civiles y aumentaron los cuestionamientos sobre su conducta.
Manifestantes reunidos cerca de la Casa Blanca rechazaron la presencia de Netanyahu y protestaron por las acciones israelíes en Gaza y otros puntos de Oriente Medio. La reunión concluyó sin declaraciones conjuntas, mientras siguen abiertas las diferencias sobre nuevos ataques contra Irán y el alcance de cualquier negociación.