Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El gobierno de Cuba confirmó que mantiene contactos diplomáticos con Estados Unidos para explorar soluciones al bloqueo económico, en medio de una profunda crisis interna marcada por protestas, la más reciente un ataque a la sede del Partido Comunista en la localidad de Morón, que dejó cinco detenidos. El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que las conversaciones buscan resolver diferencias bilaterales mediante el diálogo, mientras su administración enfrenta el descontento social por apagones frecuentes y escasez de bienes básicos.
En declaraciones oficiales, Díaz-Canel señaló que los contactos con Washington han tenido como objetivo “encontrar soluciones mediante el diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”. El gobierno cubano atribuye parte de la crisis económica actual a las medidas impuestas durante la administración del expresidente estadounidense Donald Trump.
Paralelamente, en la madrugada del sábado 14 de marzo, una protesta en la localidad de Morón, en el centro de Cuba, derivó en lo que las autoridades describen como “hechos vandálicos” contra la sede del Partido Comunista. Según el Ministerio del Interior a través del medio oficial ‘Invasor’, la manifestación, inicialmente pacífica, escaló cuando participantes apedrearon la entrada del edificio y provocaron un incendio utilizando muebles.
El presidente Díaz-Canel se refirió al incidente en sus redes sociales, afirmando: “Son legítimas las quejas y reclamos, siempre que se actúe con civismo y respeto al orden público”. Las autoridades reportaron la detención de cinco personas tras los hechos, aunque no se precisaron los cargos potenciales ni el estado de los detenidos.
Este ataque directo a una sede partidista es considerado un hecho insólito en la isla, que no se registró ni siquiera durante las grandes protestas de julio de 2021. El contexto de la acción es una crisis económica aguda caracterizada por frecuentes cortes de electricidad, escasez de combustible y dificultades para el suministro de alimentos y medicinas.
Los eventos ocurren mientras el gobierno cubano ha liberado recientemente a 51 presos, en un gesto que analistas vinculan con intentos de aliviar tensiones internas. La combinación de diálogo externo con Washington y represión interna ante protestas muestra la compleja estrategia de La Habana para manejar una de sus crisis más severas en décadas.