Southampton, 03 de junio de 2026.- Violentos enfrentamientos de centenares de personas contra agentes de policía frente a la comisaría de Southampton dejaron un saldo de 11 agentes heridos. Los incidentes, descritos como una vergüenza y algo completamente inaceptable por el primer ministro Keir Starmer, ocurrieron la pasada noche en el marco de la violencia callejera espoleada por el asesinato a puñaladas del joven Henry Nowak.
Los disturbios habían sido convocados por el agitador ultraderechista Tommy Robinson. Horas antes de los hechos, el populista de derechas Nigel Farage pidió a sus seguidores una respuesta de ‘pura rabia fría’ ante el caso. Ahora, laboristas y conservadores cargan contra Farage, al que acusan de usar el caso para incitar el odio.
El origen del conflicto se remonta al pasado diciembre, cuando Nowak, de 18 años, fue apuñalado por un hombre sij en la localidad de Southampton. La víctima murió agonizando en la escena del crimen, a pesar de los intentos de los agentes de reanimarlo después de darse cuenta de su error. Previamente, Vickrum Digwa, un hombre sij de 23 años, había mentido a los agentes al afirmar que había sido él quien sufrió los ataques racistas del joven.
Digwa fue condenado el jueves por un juez a prisión permanente revisable. Tras conocerse los detalles del caso y la sentencia, Farage declaró: “Ha quedado claro para millones de personas en este país que vivimos bajo un régimen policial de doble rasero (…) Los agentes reciben instrucciones para tratar de modo diferente a diferentes grupos étnicos”.
Advertiendo sobre la escalada, el líder reformista añadió: “La rabia y las circunstancias de su muerte, la furia que se vio anoche en las calles de Southampton corre peligro de ir a más”. Durante el debate en el parlamento, diversos diputados exigieron al político: “¡Condena la violencia! ¡Vergüenza! ¡Condena los disturbios!”.