Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Instituto V-Dem, adscrito a la Universidad de Gotemburgo en Suecia, clasificó a México como una “autocracia electoral de zona gris” en su Democracy Report 2026, publicado este jueves. El documento señala un proceso de autocratización que comenzó en 2019 y ubica al país en el quinto lugar mundial por la magnitud de su deterioro democrático.
De acuerdo con las cifras del informe, México ocupa el lugar 110 en el Índice de Democracia Liberal. En componentes específicos, el país se sitúa en la posición 93 del Índice Electoral, 126 del Componente Liberal, 121 del Igualitario, 13 del Participativo y 129 del Deliberativo. Estos datos reflejan una caída significativa en los indicadores que evalúan el estado de las instituciones políticas y las libertades civiles.
La investigación del instituto sueco indica que el proceso de autocratización inició en 2019. El reporte destaca que esta tendencia ha llevado a que el 20% de la población latinoamericana que reside en autocracias se encuentre en territorio mexicano. A nivel regional, el panorama es mixto: el 71% de la población vive en democracias, mientras que el 29% restante habita en regímenes autocráticos.
En el contexto de América Latina y el Caribe, el informe distingue entre diferentes tipos de regímenes. Se menciona que el 5% de la población regional vive en democracias liberales, como es el caso de Chile, Costa Rica y Uruguay, mientras que el 64% reside en democracias electorales, categoría que incluye a Argentina y Brasil. México, por su parte, ha transitado hacia la clasificación de autocracia electoral, lo que implica la celebración de comicios pero con condiciones institucionales debilitadas.
El Democracy Report 2026 se basa en la evaluación de más de 600 indicadores por país, realizados con el apoyo de una red global de investigadores. La clasificación de “zona gris” sugiere una transición o un estado intermedio donde las características democráticas se han erosionado sin desaparecer completamente, pero donde el ejecutivo ha concentrado poder a expensas de otros contrapesos.
Este diagnóstico internacional se suma a las evaluaciones periódicas que monitorean la salud de las democracias en el mundo. La ubicación de México en los últimos lugares de los índices liberales y deliberativos marca un contraste con su desempeño en el componente participativo, donde mantiene una posición relativamente mejor dentro del ranking global presentado por la Universidad de Gotemburgo.