Hermosillo, 07 de abril de 2026.- Diez personas resultaron afectadas por la aplicación de sueros vitaminados en la clínica ‘Medicina Regenerativa Celular’ ubicada en Hermosillo, Sonora. De este grupo, seis fallecieron, dos permanecen hospitalizadas y dos fueron dadas de alta. Además, se documenta un caso número 11 de una persona que no recibió suero pero sí una inyección en la rodilla, presentó síntomas y ya fue dada de alta.
La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora intervino el establecimiento y aseguró medicamentos, soluciones inyectables, botellas con líquidos, expedientes, equipo de cómputo y dispositivos de videograbación. La clínica, que contaba con autorización y cuyo médico responsable era Jesús Maximiano Verduzco Soto, registrado como médico homeópata, fue clausurada. El galeno se encuentra prófugo.
David Kershenobich señaló que los análisis preliminares de laboratorio muestran “una evidencia de que, a lo mejor, existe alguna contaminante bacteriana, porque tuvieron cifras de glóbulos blancos muy altos y coagulación intravascular, fenómenos que se asocian a sepsis”. El especialista añadió que “también se está analizando qué tenían esos sueros porque no nada más fueron mezclas de vitaminas, sino de algunas otras sustancias e incluso en algunos casos se anunciaron como células madre que obviamente no van a servir”.
Investigaciones detallan que las herramientas utilizadas, como las jeringas, estaban contaminadas y que los concentrados se preparaban previo a la consulta. Julio Gaxiola, un paciente que narró su experiencia en redes sociales, describió condiciones insalubres: indicó que en el lugar había muchos mosquitos, que el médico portaba un mandil de plástico transparente lleno de polvo blanco y que una enfermera manipulaba jeringas y herramientas mientras comía galletas.
Las muestras de los sueros se analizan en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán en Ciudad de México, mientras la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) revisa la composición de los líquidos. La Fiscalía del Estado de Sonora realiza la investigación penal del caso. Entre las víctimas identificadas se encuentran Jesús Almeida Flores, Sebastián Almeida, Catalina Figueroa, de 38 años, Zahid Alberto Castro Lagarda, de 22 años, y Dinora N.
Zulema Yazmín, madre de Zahid, relató el estado de su hijo antes de fallecer: “Se sentía muy mal, mareado. Se había desmayado en el baño, se abrió la cabeza. Vomitaba…”. Algunos pacientes recibían el suero en la clínica, mientras que otros eran canalizados para completar el procedimiento en sus casas o en otro lugar.