Cuauhtémoc, Ciudad de México. 25 de marzo 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores; Miguel Ángel Elorza Vázquez, coordinador de Infodemia. Foto: Juan Carlos Buenrostro/Presidencia
Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó en lo general una versión modificada de la reforma electoral conocida como Plan B, tras el rechazo del Partido del Trabajo (PT) a incluir artículos medulares como la revocación de mandato para 2027 y la regulación de la campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La votación se concretó aproximadamente a las 23:00 horas del miércoles 25 de marzo, marcando un segundo intento legislativo después de que la propuesta original no alcanzara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
La aprobación en el pleno senatorial consolidó un texto que se centra en la reducción de regidurías, la limitación de gastos en los Congresos estatales y el establecimiento de topes salariales para funcionarios electorales. Sin embargo, la iniciativa quedó desprovista de los elementos que generaban mayor controversia política, debido a la postura asumida por Alberto Anaya, dirigente del PT, quien cuenta con seis senadores en la cámara alta.
Alberto Anaya manifestó que su agrupación mantendrá el respaldo a la presidenta y al movimiento, pero se separará específicamente del artículo 35 constitucional, bloqueando así los mecanismos de participación ciudadana propuestos inicialmente por Morena. Esta decisión forzó a la fracción mayoritaria a negociar una salida legislativa que garantizara la viabilidad del dictamen sin la presencia de los puntos vetados por sus aliados.
En respuesta a los acontecimientos, legisladores de la oposición como Agustín Dorantes, del Partido Acción Nacional (PAN), y Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano (MC), externaron sus posturas respecto a la aprobación de este paquete legislativo. Las intervenciones de ambos senadores reflejaron el debate en torno a las modificaciones constitucionales que finalmente fueron sometidas a votación en el recinto de Donceles.
Con este resultado, el Plan B electoral avanza como una reforma parcial que evita la confrontación directa sobre la permanencia de la mandataria en el cargo o procesos de rendición de cuentas anticipados. El texto aprobado ahora deberá seguir su proceso legislativo correspondiente, consolidando cambios en la estructura de representación local y en el ejercicio del gasto público de los órganos legislativos estatales.